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sábado, 27 de octubre de 2012

Bolas chinas, hablemos de ellas con sentido común.



Desde hace algún tiempo se ha empezado a reconocer los beneficios de las bolas chinas para la salud sexual de la mujer. Es frecuente que sean recomendadas por ginecólogos y quien mas o quien menos ha escuchado beneficios sobre su uso.









¿Qué beneficios podemos obtener con el uso de las bolas chinas?
  • Aumento de la lubricación.
  • Prevención de la incontinencia urinaria por esfuerzo.
  • Mejora en la sensibilidad de las sensaciones placenteras vaginales.
  • Sensación mas  placentera para el varón si eres heterosexual en las relaciones coitales.

 No obstante, lo que omiten la mayor parte de las informaciones sobre el uso de las bolas chinas es la manera adecuada de usarse.

Cuando vamos al gimnasio a ponernos en forma y a trabajar algun grupo muscular no se nos  ocurriría el primer día coger unas pesas de 40 Kg para realizar los ejercicios, ¿verdad?. Pues con la musculatura pélvica sucede lo mismo.

Existen diferentes tipos de bolas chinas en el mercado:

- Bolas chinas simples. Con una sola bola y con menor peso.
- Bolas chinas dobles. Con dos bolas y peso máximo.
- Bolas chinas progresivas. Contienen un conjunto de bolas de diferentes pesos que se van aumentando progresivamente a medida que la musculatura está tonificada.

Si el primer día de ejercicio en el gimnasio cogiéramos una pesa de 40 Kg y nos pusiéramos a trabajar con ella, seguramente sufriríamos un desgarro y un daño muscular. Con la musculatura pélvica sucede lo mismo. Iniciarse con bolas chinas dobles, habitualmente puede perjudicar a la musculatura en lugar de beneficiarla.

Entonces ¿cuál es la manera correcta de usar las bolas chinas?

- En primer lugar es recomendable durante un tiempo realizar ejercicios pélvicos para ir tonificando la musculatura.
- Las bolas chinas mas óptimas para obtener los beneficios que se esperan de ellas son las progresivas.
- Empezar por la bola de menor tamaño y continuar fortaleciendo la musculatura pélvica con ejercicios.

- Ir aumentando el peso a medida que se vaya fortaleciendo la musculatura.

En el caso de que no utilices las progresivas sería recomendable que empezaras por unas bolas individuales.



Para cualquier duda o sugerencia ponte en contacto con http://zonasexuada.blogspot.com.es/

viernes, 7 de septiembre de 2012

Educación sexual en el bebé



La sexualidad está presente desde el nacimiento. Por ello, madres y padres deben comprometerse con la educación sexual de sus hijos o hijas.

Cada etapa de la vida tiene unas características sexuales, unas necesidades, unas vivencias que van a ir configurando distintos aspectos de la sexualidad de las personas, sus futuras relaciones de pareja, su capacidad de disfrutar del placer en la edad adulta, su aceptación y autoestima.

En muchas ocasiones veo a madres y padres llevarse las manos a la cabeza cuando digo que la educación sexual se inicia desde el mismo nacimiento. No es extraño si pensamos la idea social que hay sobre qué es la educación sexual.

Para los que aun se lo sigan preguntando, les diré que la educación sexual debe estar presente desde el primer momento de vida y que nada tiene que ver con los conceptos adultos que solemos manejar.

El apego entre las madres o padres y el bebé será la clave para ir construyendo los cimientos sobre el desarrollo sexual del futuro hombre o la futura mujer.


La piel. El elemento esencial

El bebé nace con una necesidad de apego. Instintivamente hacia la figura materna, pero igualmente importante será el trabajo del apego por parte de las distintas personas que constituyen la familia.

Mediante los besos, los abrazos, las caricias, el amamantamiento, los susurros y las miradas el bebé siente placer, se siente seguro y va descubriendo el encanto de la intimidad con otro ser humano. Esa experiencia tan agradable, que parte de las sensaciones deleitables de la piel, hace que se refuerce positivamente la búsqueda de la intimidad física y psicológica con los demás.

Tanto es así que en diversos estudios se ha encontrado que niños con falta de apego han tenido diversos problemas en edades adultas para establecer y mantener pareja, problemas de autoestima y diversas disfunciones en la adquisición de placer en sus relaciones eróticas.

Por otro lado el bebé va a aprendiendo algo muy importante. Va compaginando los momentos de mimos y satisfacción, con otros en los que no está recibiendo esas sensaciones que tanto le gustan. Empieza a tener deseo y comienza a encontrarse con el principio de la realidad al entender que no es posible en todo momento, lo cual va conformando su equilibro emocional.

El masaje infantil. Una herramienta indispensable


Mediante esta técnica se consigue un ambiente de intimidad entre el bebé y la persona que lo realiza. Favorece el placer y ya de paso, ayuda en algunos problemas que presentan frecuentemente los bebés como el cólico de gases.

Existen algunas técnicas específicas de masaje infantil, pero no es necesario ser una experta o experto en la materia para poder llevarlo a cabo. El único requisito consiste en dar caricias suaves a lo largo de todo el cuerpo y acompañar el proceso de palabras suaves, miradas y complicidad con sus reacciones. Ir descubriendo qué le agrada, que caricias le gustan más o menos e ir aprendiendo con él o con ella sobre su cuerpo.
 

Del placer oral-anal al placer genital


Es importante que las madres y/o los padres entiendan que el bebé se rige por los principios de placer y dolor.

En los primeros meses una de las mayores fuentes de placer es la oral, es por eso que experimentan el llevarse objetos continuamente a la boca. Otra importante es la fecal, obteniendo un gran placer a la hora de la defecación.

Cerca del año de edad, el bebé descubre sus genitales como fuente de placer y, por tanto, se tocará frecuentemente los mismos. Es crucial la naturalidad de los cuidadores ante este suceso, ya que es algo natural. En edades posteriores si se podrá enseñar a la niña o al niño a tocarse en privado, pero ante un bebé esto no tiene ningún sentido ya que no entenderá las órdenes. Para ella o para él las sensaciones que tiene al tocarse los genitales tienen el mismo significado que las que tiene al recibir cualquier estimulación placentera de la piel.

Por todas estas características, queda claro que la sexualidad está presente desde el nacimiento y que la educación sexual es posible desde esos primeros momentos de vida que serán tan importantes para el desarrollo sexual en el futuro.
Ruth Arriero
Enfermera y sexóloga